¿Cómo organizo mi mochila de trabajo remoto?
¿Te gustaría tener la libertad de trabajar desde cualquier lugar del mundo? Si es así, déjame contarte cómo puedes organizar tu mochila de trabajo remoto y qué herramientas necesitarás para ello.
En este artículo te enseñaré todo lo que necesitas saber para trabajar en cualquier lugar. Primero, cómo organizar tu mochila con las herramientas necesarias. Después, cómo configurar una estación de trabajo portátil que te permita trabajar en cualquier lugar. Por último, compartiré contigo un conjunto de herramientas que puedes llevar contigo en todo momento.
Ahora me siento en mi propia oficina vaya donde vaya, y espero que te sirva si tú también vas de coworking en coworking, o donde el trabajo te lleve.
Un portátil que no me jorobe
Literalmente, quiero trabajar en un portátil que no me haga chepa en la espalda. Aprendí el valor de un elevador de portátil cuando estuve en Sende hace un tiempo.
Para no sufrir lesiones en la espalda trabajando en el ordenador, el borde superior de la pantalla debería estar a la altura de los ojos, y el teclado a la altura de los brazos estando en ángulo recto. Y esto en un portátil es literalmente imposible. Los tres complementos que tienes que ponerle al portátil cuestan menos que un mes de fisioterapia, y créeme, te van a hacer ahorrar muchas visitas.
Apunta:
un Elevador (el Nextstand es el más ligero y plegable que he encontrado)
complementado con un teclado y un ratón inalámbricos (los míos son de Logitech).
No sin mi segunda pantalla
"No puedo vivir sin tí, no hay manera", aunque le pese a mi pareja, esta canción se la dedico a mi querida segunda pantalla.
Para trabajar fuera de casa uso una tablet como segunda pantalla. Aunque no es tan grande como una pantalla fija, pesa bastante menos y me permite tener una pantalla auxiliar ligera allá donde vaya.
Nunca había tenido una tablet y no le veía la utilidad, pero ahora que la tengo la uso para un montón de cosas: es mi ebook, mi tele portátil, mi libreta y si me apuras, un portátil de emergencia si tengo que trabajar usando el mínimo equipaje posible (te cuento más detalles más adelante).
Elegí un iPad porque con la función Sidecar se conecta con el portátil y móvil sin calentarme la cabeza. Ha valido la pena: Ella ha traspasado la frontera, es la reina y siempre reinará.
Cables, los justos
Hace unos meses encontré el organizador de cables perfecto. Y desde entonces, no me he quedado sin batería en ningún lugar.
Hace poco que tengo un estuche organizador de cables que me encanta, caben todos los cables y adaptadores doblados para que no se enreden entre ellos. Contiene todos los cables que necesito para trabajar desde donde sea: ni uno más, ni uno menos.
Tenerlo todo a mano y junto (pero no revuelto) me permite ser ágil a la hora de instalarme en cualquier lugar cerca de una toma de corriente y aprovecharlo. Es de beblau y lo compré en la maravillosa Raima.
Apunta:
Adaptador HDMI (USB C a HDMI, pero también a USB 3.0)
Auriculares con minijack
Cable USB A a USB C
Cargador para el reloj
USB C a USB C largo para el portátil y los auriculares
USB C a Lightning largo para tablet, móvil y lápiz para la tablet
Adaptador de corriente a USB C de 30W para el portátil
Adaptador de corriente a USB C de 20 W para tablet, móvil y lápiz para la tablet
Adaptador de corriente a USB A de 5W para todo lo demás y en caso de emergencia
Una mochila versátil
"Mi casa es mi mochila", me decía un buen amigo hablándome de su experiencia viajando alrededor del mundo. Yo me hice mía esa frase y pensé: "mi oficina es mi mochila".
No quiero echar de menos mi casa para trabajar, o sea que me compré una bolsa resistente y versátil para convertirla en mi oficina portátil. Busqué algo de unos 20 litros: grande como para meter extras (taper, chaqueta, algo de compra...) y pequeña como para no parecer una colegiala o una excursionista. Como que no me gusta andar poniéndome y quitándome la mochila constantemente, desde hace un tiempo la combino con una riñonera pequeña donde guardo móvil, auriculares y llaves de casa.
Si quieres ser libre para trabajar donde quieras y no acabar con una hernia discal de cargar con un bolso al hombro cada día, la mochila es la opción perfecta.
De entre todos los diseños, te recomiendo que busques estas características que a mí me van súper bien:
Departamento para portátil, ipad y papeles.
Tejido impermeable
Bolsillo exterior para guardar cosas pequeñas que no quieres ir cambiando de lugar (pañuelos, bolsa plegable, boli, etc)
Bolsillo interior pequeño y accesible para cosas importantes (cartera, llaves, etc.)
La mía es de Vogart y la compré en Petit Travel
Bonus: Una oficina en el bolso
Lo que acabas de leer es mi setup de oficina para trabajar desde cualquier lugar del mundo. Ahora bien, ¿qué pasa cuando no lo necesito todo a la vez?
Por defecto lleno siempre la mochila con todo lo dicho arriba (pesa unos 7 quilos), pero el día que sé que voy a estar trabajando a ratos súper cortos y moviéndome mucho, tengo una versión mini para llevar en el bolso, y el peso se reduce a menos de un quilo.
En esos días en los que hago piruetas entre vida personal y profesional a lo largo de la jornada, poder contar con herramientas que facilitan ese salto me dan una sensación de libertad sin igual.
Apunta:
La tablet conectada a los datos del móbil con un lápiz digital
una libreta pequeña y un boli
Un mini estuche de Muji con una battery bank, un cable corto USB 3.0 a Lightning para cargar el móvil o la tablet por la calle.
En fin, trabajar desde cualquier lugar tiene muchas ventajas, y puedes sentirte tan cómoda como si trabajaras en casa. Sólo tienes que tener algunas herramientas y poner orden para llevar contigo los elementos esenciales. ¡Ya estás un paso más cerca de la libertad de movimiento!
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