Así planifico mi trimestre

Ojo, que se acerca el fin del año. Empezarán a salir posts (si no han salido ya) con lo que deberías estar haciendo.

El cierre del año es un momento clave en el que nos proponemos seriamente hacer las cosas distinto: “Cambios radicales”, “Este va a ser el año.”

A mí, en cambio, me gusta ir pasito a pasito. La productividad amable trata de la transformación pausada que nos lleva a vivir más alineadas con nuestro propósito, y a conseguir más sin trabajar más.

Hoy quiero compartirte qué hago en mi propia empresa para planificar el trimestre de manera amable.

Primer paso: Un hueco que me espera

Lo primero que nos cuesta (que yo veo en las sesiones) es que nos cuesta encontrar un momento para sentarnos a hacer esta reflexión. Cualquier cosa es más urgente.

Al tener la semana estructurada en bloques de tiempo (el famoso time blocking), ese rato para planificar el trimestre me está esperando a mí, en vez de estar yo buscándolo a él. El calendario anual de Productividad Amable tiene unas semanas marcadas especialmente para eso.

Esa semana no me centro en los proyectos. Es más, si todo va bien, esa semana habré terminado unos cuantos y aún no será el momento de empezar con los siguientes.

Literalmente, esos días no tengo nada mejor que hacer en mi empresa que sentarme conmigo misma y revisar qué ha ocurrido en las últimas semanas, y preparar qué quiero que ocurra en los tres próximos meses.

Segundo paso: La chuleta que no falte

Te mentiría si te dijera que la primera vez que me senté a reflexionar sobre mi trimestre todo salió como esperaba. Más bien estuve una hora mirando a la pantalla en blanco y con una pregunta rebotándome en la cabeza: "¿Qué narices se supone que tengo que hacer ahora?"

Es por eso que, a la que tuve un momento de inspiración y me vino pensar en una pregunta que me ayudó a clarificar, la apunté enseguida para recordarla para la próxima. Con el tiempo han ido apareciendo preguntas nuevas, y mi rutina de reflexión y planificación trimestral ha ido tomando forma.

Ahora, cada vez que me siento a hacer revisión del trimestre, tengo mi chuleta (pulida y perfeccionada) a mano para que me ayude a hacerme las preguntas introspectivas adecuadas.

Y, si te lo estabas preguntando, compartiré estas preguntas en la newsletter "El Rincón Olganizado", a la que puedes suscribirte aquí. Si estás leyendo estas líneas después de octubre de 2023, escríbeme un correo y las compartiré contigo directamente.

Tercer paso: Querido diario

¿Cómo voy a reflexionar sobre cómo me ha ido el trimestre si no me acuerdo de lo que comí ayer? Pues leyéndome a mí misma.

Es probable que creciendo hayas tenido alguna vez un diario personal: una libreta donde anotar reflexiones de tu día a día. Para mí es crucial disponer de un lugar donde anotar lo que voy haciendo; porque así puedo volver sobre mis pasos y conocer mejor qué ha ido pasando durante todo el trimestre.

En esas entradas de diario soy brutalmente honesta: contiene mis logros y mis frustraciones diarias. Gracias a él puedo conectar con la Olga que baja al barro del trabajo diario y no ponerme objetivos imposibles, sino metas que esa Olga va a agradecer cuando empiece a trabajar.

Si tuviera que recomendarte una sola cosa para que empezaras ahora mismo, sería ésta. Abre un documento, tenlo a tu lado y escupe lo que sientes, lo que haces y cómo lo haces. Tenerte a ti misma a tu lado es un tesoro.

¿Sobre qué reflexiono?

Si estás leyendo y tienes ganas de empezar con tu reflexión, quiza te falte un pequeño detalle: ¿qué hay que pensar?

Estas 6 preguntas están relacionadas con mi objetivo anual y las replico para cada una de las 6 áreas de mi negocio: Dirección, Finanzas, Comunicación, Ventas, Operaciones y Recursos Humanos. Estando yo sola te sonará un poco psicótico, quizá, pero a mi me va bien para tener una visión 360º y conectar con la escalabilidad de mi negocio.

Parece mentira cómo una treintena de preguntas tiene un poder tan grande para resituarme, darme perspectiva y energía renovada para encarar el trimestre siguiente.

De las conclusiones que saco esa semana salen un puñado de proyectos que bajaré a tierra y empezaré a ejecutar el lunes siguiente sin falta.

El camino es largo, pero las vistas molan

Soy una persona optimista, y cada trimestre quiero creer que, cuando llegan estas semanas del año, mis clientes están tan entusiasmados como yo por hacer este ejercicio.

La realidad es que no suelen tomarse esas 6 horas por su cuenta, o sea que hacemos una versión reducida en nuestra sesión de una hora. En ese rato tenemos una conversación súper bonita: yo les devuelvo las reflexiones que tomé en el trimestre anterior, y conectan con lo mucho que han evolucionado en sólo 3 meses.

Ojalá pudiera transmitir con palabras la sensación de satisfacción que siento al final de esa semana de reflexión, pero sólo puedo mostrarte el camino.

Si quieres empezar este camino, podemos charlar un ratito reservando en este link.

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