Un año productivo (y amable)
¿Alguna vez te has preguntado por qué algunos meses se van volando y otros cunden mucho?
En mi búsqueda por encontrar un sistema de planificación eficiente y cómoda, me di cuenta de que el calendario que conocemos tiene una serie de trampas con las que tropezamos año tras año.
Dicho esto, he encontrado una manera de estructurar el calendario con el que ver a vista de pájaro los grandes proyectos estratégicos de tu empresa y a la vez hacer todo lo necesario para su buena marcha.
Y como este es el blog de la Productividad Amable, ni qué decir tiene que hay un lugar de categoría para cinco semanas de vacaciones en este plan. Como lo oyes. ¿Quieres saber cómo?
¿Para qué vas a reinventar la rueda?
Pero Olga, ¿para qué quieres complicarte la vida? Pues mira, porque para simplificar a veces hay que cambiar la perspectiva.
Para empezar, los trimestres no son iguales: invierno (Navidades) y verano (vacaciones) son periodos en los que nos da menos tiempo a hacer cosas ¿para qué vamos a planificar igual para ellos?. En cambio, la primavera y el otoño (aún teniendo festivos) nos da un horizonte más amplio para conseguir nuestros objetivos.
Si sientes que diciembre se va en un abrir y cerrar de ojos, y febrero nunca se termina, quizá encuentres útil tener un calendario que esté diseñado específicamente para fluir en favor de lo que pasa en realidad.
Observar el ritmo natural de los meses y los trimestres me hizo entender que para accionar diferente es importante visualizar diferente.
Cómo funciona el calendario de Productividad Amable
Ahora verás todo lo que cabe cuando redistribuyes el año para que sea productivo, y amable contigo:
5 semanas de vacaciones (que puedes repartir como prefieras).
30 semanas para dar gas a tus proyectos estratégicos
11 semanas para centrarte en tareas mensuales específicas
4 semanas de reflexión profunda sobre el trimestre
2 semanas para cerrar y abrir el año
Y todo esto, por supuesto, trabajando entre 35 y 40 horas a la semana y con espacio de sobras para facturar a tus clientes. En detalle, quizá sea una calendario más cíclico que el que tenemos, ¡qué le vamos a hacer, soy mujer y soy cíclica! Vamos a ver ahora en detalle qué se hace en cada uno de estos bloques.
Los cuatro grandes proyectos del año
¿Quién no ha oído hablar del año de 12 semanas? El libro de Brian Moran revolucionó la productividad pero, ¿Cómo se integra eso dentro de un año?, ¿Cómo aplicarlo?.
Basándome en el genial sistema de Moran, que te impulsa a ejecutar y conseguir objetivos más rápido, diseñé el calendario de Productividad Amable con cuatro grandes franjas para centrarte como un láser en los cuatro grandes proyectos que llevarán a tu negocio de donde estás hoy a donde quieres estar en 12 meses.
En total, tienes 30 semanas en las que puedes despreocuparte de las facturas, las redes sociales, o cualquier otra tarea de mantenimiento. Tienes carta blanca para pisar el acelerador y acercarte a tu objetivo.
Espera, espera, espera... ¿despreocuparme? ¿Cómo lo hago sin que me maten en la gestoría?, ¿y sin perder seguidores?
Semanas de revisión mensual y trimestral
Lo magnífico del calendario de Productividad Amable es que tiene tiempo para todo. Y llegan las semanas de revisión para soltar el pie y centrarse en la reflexión.
Por cada tres semanas de proyecto, hay una cuarta de mantenimiento. En estas semanas nos dedicamos a poner al día facturas, generar y programar contenido en redes sociales... lo que necesitemos para poder volver a la carga con aquellos proyectos que nos apasionan y nos harán crecer.
Del mismo modo, en la última semana de cada estación, dedicamos esas horas a reflexionar sobre cómo nos estamos acercando a los objetivos. Reflexionamos y pivotamos para retomar el trimestre siguiente con fuerza renovada y en el rumbo adecuado. Y ahora me dirás: todo esto suena muy bonito pero, ¿funciona?
La experiencia en 2023
En este año, además de experimentar el calendario conmigo misma, los clientes del Programa Transversal también han tenido sesiones de revisión mensual y trimestral conmigo. Estas fueron algunas de sus reflexiones:
B: "Este trimestre me he dado cuenta de que no quiero pasar más de 3 horas al día delante del ordenador. El trimestre que viene reorientaré mi tiempo y mi empresa para conseguirlo."
G: "Si quiero que mi empresa crezca, voy a dedicar tiempo a que crezca. A partir del trimestre que viene aumentaré las horas de estrategia y reduciré las horas de sesiones gratuitas."
En ambos casos, el resultado de estas reflexiones se tradujo en una modificación de su agenda y una planificación de proyectos, que a su vez se tradujo en acciones concretas con resultados muy satisfactorios.
Así es como ellos han conseguido tomar las riendas de su negocio: con consciencia y un acompañamiento constante para reflexionar sobre el camino que están andando
Tómate un momento para pensar en cómo tener unas semanas dedicadas a la reflexión y otras a la acción puede contribuir a darte la tranquilidad y energía para acelerar el crecimiento de tu negocio.
No es tarde para que tu año también sea un año con Productividad Amable. Si quieres la versión descargable del Calendario de Productividad Amable, escríbeme a olga@olganiza.com con el asunto “Calendario de Productividad Amable” y te lo mandaré de mil amores.
(Si quieres recibir en tu correo este post y todos los que vendrán, suscríbete a la newsletter “El Rincón Olganizado”)