¿Cómo es una sesión de consultoría en Olga Niza?
Organizada, curiosa y amable: así es una sesión de consultoría de productividad conmigo. Hoy me he sentado a contarte todo lo que ocurre en cada sesión y no es un KPI medible: son los valores que impregnan cada sesión, los ingredientes principales de la Productividad Amable.
Da igual si nos sentamos a hablar de un calendario de trabajo, de un sistema de colaboración por equipos o de una agenda semanal: verás en las siguientes líneas cómo la curiosidad nos impulsa a avanzar, la organización nos ayuda a frenar y la amabilidad nos hace encontrar nuestro lugar en el entorno.
Sigue leyendo para descubrir cómo estos tres prismas te hacen ver la productividad desde una perspectiva que quizá nunca te habías planteado antes.
Curiosidad y rendimiento
¡Por culpa de la curiosidad he perdido una hora y media en internet saltando de chorrada en chorrada!
Amiga, esto no es curiosidad, es probablemente aburrimiento por falta de claridad. Te hablo de esa curiosidad que te hace reevaluar las herramientas que usas en el trabajo o los ritmos que sigues día a día. Una actitud de exploración hará que puedas planificar y organizar tu entorno para conseguir más haciendo menos.
Pregúntate: "¿Cómo me resulta más cómodo visualizar mi día y mi calendario?", "¿en qué momento del día estoy más proactiva para hacer reuniones y tomar decisiones?"
Con una perspectiva curiosa de tu trabajo y las preguntas adecuadas, tu rendimiento se puede acelerar al abrirte a operar de manera más ágil y descubrir tus horas más productivas del día y del mes.
Organización: equilibrio entre vida y trabajo
Cuando me preguntan si ayudo a organizar empresas o personas, mi respuesta siempre es la misma: No existe una sin la otra. Los negocios están formados por personas: no somos máquinas que dejamos de existir fuera de la oficina.
Construir una estructura realista y confiable de trabajo nos ayuda a clarificar y a gestionar nuestras expectativas. Evaluar cuánto podemos hacer y adecuarlo a la realidad con transparencia y honestidad nos ahorrará frustración para que avancemos como equipo.
Piensa en cuántos malentendidos y prisas te hubieras ahorrado reflexionando y planificando antes de lanzarte a la acción. Ese momento de pausa, en nuestras sesiones, ocurre.
En el momento en el que tu trabajo está organizado, es más fácil que consigas la satisfacción de terminar un proyecto.
Amabilidad, “¿lo cuálo?”
No te negaré que el término "Productividad Amable" ha generado algunas caras de incredulidad. Pero, tozuda de mí, creo mucho en él. Te pongo un ejemplo: alguien me dijo Cuando oigo "Productividad Amable", pienso en alguien trabajando y sonriendo a la vez. Y claro, no queda bien.
¡¿En qué universo frustrante vivimos, que creemos que la felicidad y la productividad no son compatibles?! Esta es, amiga, la productividad que nos quema y nos estresa.
Y yo simplemente no soy parte de este mundo. Para mí es igual de importante la herramienta que uses para gestionar el calendario como que te trates con compasión cuando lo mires. Es tan productivo un buen bloque de foco como una siesta.
Ser amable contigo misma te permitirá entender tu procrastinación, navegarla y salir de ella para accionar con propósito y eficiencia.
Cómo es una sesión de consultoría conmigo
Empezamos la sesión conectando en Zoom. Allí nos encontramos y hacemos un breve repaso de novedades en los últimos días. ¿Qué sistemas han salido bien?, ¿dónde hay lugar para mejora?, ¿en qué puntos te has sentido especialmente cómoda?, ¿qué puntos no has tenido oportunidad de trabajar desde la última sesión?... estos primeros minutos de sesión nos ayudan a reflexionar y a situarnos en el hoy.
De ahí pasamos a Miro, que es nuestra pizarra digital compartida. Entramos a nuestra clase virtual: un espacio donde nadie nos molesta y somos libres para soltar ideas hasta que descansan en su lugar ordenadito. En función del tema de la sesión completamos esquemas, calendarios o plannings; dibujamos juntas paso a paso tu empresa y tus proyectos con más claridad.
Y aunque tenemos un objetivo definido para cada sesión, hay días que venís con una preocupación concreta: "No estoy muy concentrada hoy porque tengo un mail que hace 5 días que tengo que contestar y me está volviendo loca". ¡Paren las rotativas, vamos a ver qué pasa aquí!. Nada me gusta más que ayudaros con un buen ejemplo concreto: los días que terminamos una sesión habiendo desbloqueado un caso real son un verdadero subidón para mí.
Ya ves que en cada sesión organizamos, curioseamos entre motivaciones, bloqueos, herramientas y sueños, y los tratamos con la amabilidad que tu empresa se merece. Las sesiones individuales de consultoría de productividad contienen estos elementos para potenciar tu rendimiento, y a la vez, potenciar tu bienestar.
Si quieres saber cómo pueden ser estas sesiones en tu caso, no dudes en reservarte un rato para charlar mano a mano y valorarlo juntas.
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